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Home Especial fiestas patrias: Los chilenos que viven su vocación en el extranjero

Especial fiestas patrias: Los chilenos que viven su vocación en el extranjero

Ad portas de comenzar el mes de la patria contactamos a nuestros compatriotas que viven su vocación en otros países. Se trata de 16 sacerdotes legionarios de Cristo y 12 consagradas del Regnum Christi. Aquí los testimonios de varios de ellos.

En total en todo el mundo hay 500 consagradas, de las cuales 26 son chilenas y de ellas 9 viven en el extranjero. En el caso de los legionarios de Cristo son 1.385 sacerdotes, de ellos 26 son chilenos de los cuales 16 están fuera del país. En el caso de los laicos consagrados en total son 53 personas, de las cuales 3 son chilenos.

P. Alexandar Pavicevic LC (Brasil)
Conoció el Regnum Christi a través de un grupo de amigos oldboys del Colegio Grange. Desde el año 95 vive fuera de Chile, del que extraña a su familia, amigos y la cordillera. Con 20 años de sacerdocio, ha vivido en Roma, México y actualmente reside en Brasil. A pesar de los años fuera, celebra las fiestas patrias con pastel de choclo.

Para el Padre Alexander el Regnum Christi es “vivir rezando, amando y sirviendo como Jesús nos enseña”. 

Su fecha de ordenación sacerdotal es el 24 de diciembre de 2002.

P. Domingo Fuenzalida LC (Buenos Aires)          
Conoció el Regnum Christi a través de su colegio, Cumbres (2006), y también por su familia, ya que su madre trabajó en la Fundación Mano Amiga y sus hermanos participaron en el ECYD y Reino.

Realizó su noviciado en Brasil y luego se trasladó a Estados Unidos a hacer los estudios de Humanidades, donde además hizo sus prácticas apostólicas, para finalizar su formación en Roma.

Con tantos años en el extranjero, aprendió a cocinar comida típica chilena como las empanadas, dulce de castaña y huevo mol. Alguna de estas recetas las revive para celebrar fiestas patrias. “Se extraña la familia, los amigos y las montañas”, comenta.

Actualmente el Padre Domingo es director del ECYD y formador en el Colegio Oakhill de la localidad de Pilar, en Buenos Aires. “La cultura chilena no es perfecta, pero tiene cosas muy rescatables. La cercanía de la gente, el cariño, la calidez, el orden. Cada vez que vuelvo aprovecho todo lo bueno que tiene Chile”, reflexiona.

El Padre Domingo se ordenó sacerdote el 31de julio de 2021.

P. Lucas Délano LC (Colombia)
Hace cuatro años que vive en Bogotá su vocación sacerdotal, donde trabaja con jóvenes. El Padre Lucas conoció al Regmun Christi en sus años colegiales, es exalumno del Colegio Cumbres, del que con orgullo comenta que estuvo desde jardín hasta cuarto medio. Dejó nuestro país en 2007 para ingresar al noviciado de Sao Paulo, Brasil. Regresó a nuestro país por tres años, entre 2012 y 2015, para realizar sus prácticas apostólicas en el que fue su colegio. Para el Padre Lucas el Regnum Christi es su familia.

Cada 18 de septiembre celebra las fiestas patrias adornando su pieza con una bandera chilena y un par de guirnaldas, y además ofrece la misa de ese día especialmente por nuestro país. “Lo que más extraño es la familia, y de modo particular los sobrinos, que crecen muy rápido. También echo de menos la cordillera y el mar. En Colombia hay playas y de hecho Bogotá está en plena Cordillera de los Andes, pero no son lo mismo que en Chile”, puntualiza.

Su ordenación sacerdotal fue el 4 de mayo de 2019.

                               
P. Marcelo Bravo LC (Italia)
El Padre Marceloha vivido prácticamente su vocación en Roma. Actualmente es director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, en donde también imparte clases de teología. Dejó Chile el año 91 para partir rumbo a España, como parte de su proceso de formación sacerdotal. “Lo que más echo de menos es Chile mismo. La falta de arraigo con la propia tierra es algo que he sentido mucho: el contacto con la sencillez de las personas, de la fe y de la práctica religiosa sencilla, que viví como adolescente”, explica. Para fiestas patrias participa en la misa que celebra la comunidad chilena de legionarios de Cristo.

Su perfil académico lo ha traído más seguido a Chile en la última década, al ser invitado a realizar actividades a la Universidad Finis Terrae, además de las visitas familiares. “He podido recuperar este anclaje con la propia tradición”, reflexiona.

Para el Padre Marcelo, el Regnum Christi es el ambiente de familia en el que desarrolla su vida y misión.  “Es la comunión en el mismo ideal, vivido de acuerdo con el estado de vida que Dios ha escogido para cada uno de nosotros. Sobre todo, el Regnum Christi son personas, somos nosotros, una familia espiritual en que nos ayudamos con sencillez para vivir el Evangelio”.

El Padre Marcelo se ordenó sacerdote el 24 de diciembre de 2003.

               
P. Rodrigo Ramírez LC (Italia)
Conoció al Regnum Christi al buscar catequesis para prepararse para su confirmación, a través de un sacerdote legionario de Cristo. “Así terminé invitado al noviciado que los legionarios tenían en Puente Alto”, señala.

Al igual que el Padre Marcelo, el Padre Rodrigo celebra fiestas patrias junto a la comunidad de legionarios chilenos que viven en Roma, oportunidad en que realizan una misa de acción de gracias y luego comparten una pequeña recepción en la que nunca faltan las empanadas de horno.

Para el Padre Rodrigo el Regnum Christi “es el lugar y el contexto donde pude hacer una profunda experiencia del amor de Cristo, lo que implica luego querer corresponderlo y hacer que otros lo experimenten”.

El Padre Rodrigo se ordenó sacerdote el 20 de diciembre de 2008.          

P. Sebastián Rodríguez LC (España)
Para el Padre Sebastián el Regnum Christi siempre fue su casa, pues estudió en el colegio Cumbres.De chico participó en Faro, luego en Reino y vivió con los sacerdotes en el Centro Estudiantil durante sus últimos cuatro años de colegio. “Me fui enamorando de este gran carisma y misión que tenemos”, afirma. Dejó nuestro país a finales de 2004 para comenzar su noviciado en Brasil. “Además de la familia, lo que más echo de menos, diría que son las obras, el colegio, los apostolados, los amigos”, comenta.

De fiestas patrias extraña comer anticuchos, choripanes y empanadas. En Valencia, cuidad donde reside, no tiene muchos chilenos a su alrededor con quienes festejar. “Creo que lo mejor es tener el recuerdo del 18, escuchar alguna cueca, ver algún video, hablar con mi familia, rezar por Chile y agradecer a Dios la gracia que me ha dado de nacer en mi querido país”, añade. Para el Padre Sebastián el Regnum Christi es un estilo de vida donde tanto uno como otros se pueden santificar por medio de su carisma. “Es buscar estar bien con Dios para luego poder formar, acompañar y ayudar a otros a enamorarse de ese Cristo Amigo, que el Regnum Christi siempre me ha enseñado, para que juntos, podamos ayudarnos a buscar esa santidad a la cual estamos llamados.”

La fecha de ordenación del Padre Sebastián es el 10 de diciembre de 2016.        

P. Richard Dennis Doren LC (México)
Su primer contacto con el Regnum Christi fue a través de sacerdotes legionarios que llegaron a su colegio, el Liceo 11, a dar una charla vocacional. En ese entonces el Padre Richard Dennis cursaba cuarto medio.  Dejó nuestro país el año 86 para formarse como sacerdote y no ha regresado desde entonces a vivir a Chile.

Eso sí, ha podido seguir comiendo platos tradicionales a través de compatriotas amigos que le convidan empanadas, mote con huesillos y sopaipillas. “Extraño el no poder compartir con mi gente sus penas, alegrías y luchas”, reflexiona.

Para el 18 de septiembre la comunidad chilena le pide celebrar una misa de acción de gracias y luego festeja en la casa de algún chileno que lo convida.

Con 26 años de sacerdocio, para el Padre Richard Dennis el Regnum Christi es su familia. “Es el camino que me une a Cristo, a la iglesia y la barca de salvación para todos aquellos que formamos parte de él”. Considera que el Regnum Christi ha cambiado su vida y lo ha llevado por un camino de felicidad, fidelidad y entrega al servicio de la Iglesia. “Es un espacio para crecer y formarme para ser mejor instrumento de Dios para las almas”, concluye.

El Padre Richard Dennis se ordenó sacerdote el 24 de diciembre de 1995.

P. Alexis Gatica LC (Colombia)
Todo partió cuando unos sacerdotes legionarios de Cristo visitaron su colegio y lo invitaron a una convivencia en el centro vocacional que había en Puente Alto. “Conocí un espíritu muy concreto y especial de vivir la caridad y la espiritualidad. Me enamoré de ese espíritu”, reflexiona. Un mes después de esa experiencia se incorporó al ECYD. Luego decidió profundizar en su relación con Dios, razón por la cual ingresó al centro vocacional en Puente Alto. “Dios me llamaba a ser parte activa de esta familia”, afirma.

El Padre Alexis ha estado la mayor parte de su vida en el extranjero. En sus años de formación al sacerdocio vivió en Brasil, Colombia, España e Italia. Sólo ha regresado por tres años entre 2007 a 2010 a realizar sus prácticas apostólicas. En sus casi siete años de sacerdocio ha vivido en España, Argentina y Colombia, destino al que llegó en marzo de este año. “Obviamente uno extraña de Chile a la familia y amigos. También echo de menos los hermosos paisajes que nos regala tener una Cordillera tan cercana, como majestuosa”, señala.

Celebra fiestas patrias rezando por nosotros. “Siempre ofrezco la misa y el rosario de esos días por mi país, para que nunca se aleje de Dios y sepa mantenerse unido”, comenta. Para el Padre Alexis el Regnum Christi se ha convertido en una pasión. “Dios me ha regalado acompañar las secciones de jóvenes en España, Argentina y Colombia. Es increíble contemplar lo que el RC puede ofrecer al corazón humano: una relación viva, cercana y fresca con Cristo, una misión apasionante y concreta. Le ofrece respuestas y mucha libertad interior”.

Se ordenó sacerdote el 12 de diciembre de 2015.

P. José Pablo Poblete LC (Norte de México)
El Padre José Pablo dejó Chile en enero de 2008 para comenzar su camino de formación como sacerdote. Conoció el Regnum Christi a través de su colegio, el Cumbres. Es el mayor de seis hermanos de los cuales, el que le sigue también es parte de los legionarios de Cristo.  En los últimos 14 años ha vivido en cuatro países. “Es una oportunidad de crecer, de aprender y también de transmitir lo que recibí en Chile. Me encanta el perfil misionero del sacerdote legionario y disfruto conociendo nuevas culturas y llevando a Cristo a los diferentes lugares y ciudades en donde he trabajado”, comenta sobre su vida sacerdotal en el extranjero.

Una de las cosas que más extraña de nuestro país es su geografía: montañas, nieve, lagos, volcanes y ríos, menciona. “Me encanta la variedad de clima y de paisajes que tiene Chile y cómo se puede pasar de un lugar a otro en tan poco tiempo.”

Celebra fiestas patrias principalmente rezando por Chile. “Siempre hay alguna bandera o alguna foto especial para recordar la Independencia de Chile”, acota.

El 7 de mayo de este año se ordenó sacerdote.

María Cristina Mardónez (Colombia)
Conoció el Regnum Christi a través de su mamá que participaba en un grupo de señoras, y que invitó a comer a su casa a las consagradas. “Nos dijo a sus cuatro hijas que teníamos que estar presente hasta conocerlas”, recuerda. Al poco tiempo su hermana Anamaría empezó a asistir a la sección de Reino y luego ella.  Hoy ambas son consagradas del Regnum Christi.

Para María Cristina el Regnum Christi es su familia espiritual, a la que se incorporó en mayo de 1988. Dejó nuestro país en agosto de 1990 y desde entonces no ha vuelto a vivir en Chile, del que extra a su familia y también a “una sociedad más familiar y cristiana, que fue lo que me tocó vivir”. Para fiestas patrias ofrece una misa “por mi Chile querido” y pone una bandera a la vista en su pieza.

Paulina Lavín (Italia)
Paula conoció el Regnum Christi a través de una amiga que la invitó a participar en el Club MAC (Mejores Amigos en Cristo) cuando tenía 10 años. “Lo que me atrajo es que encontré un eco del Dios amigo que yo conocía dentro de mi corazón y me quedé”, explica.

En septiembre cumplirá 17 años como consagrada. Actualmente vive en Roma, donde cursa estudios en teología y forma parte de un grupo de consagradas que están haciendo un discernimiento sobre la posibilidad de vivir el carisma del RC en un estilo de vida contemplativo. “El RC para mí significa hogar: somos una familia que se deja llenar por el amor misericordioso de Dios y que arde por compartirlo con sus hermanos y la sociedad. Nuestra vida completa es un grito al cielo: ¡Venga tu Reino!», afirma.

Paula vive en el extranjero desde 2003, año en que se fue de colaboradora a Roma. Ha vivido su misión en diferentes ciudades de España y México. “Lo que más extraño de Chile es el sur, especialmente mi campo, la cordillera, las canciones de misa, la torta de milhojas y las fiestas patrias”. Para el 18 de septiembre intenta juntarse con otros chilenos y cocinar algo entre todos.

Margarita Figueroa (Italia)
Margarita conoció el Regnum Christi en unos trabajos de invierno en que participó cuando estaba en la universidad. Confiesa que al principio le costó aceptar que tenía vocación de vida consagrada. Finalmente, mientras estaba de colaboradora en México se dio cuenta que “si Dios había pensado en mí, era en el Regnum Christi donde sería más plenamente feliz”, comenta. 

Vivió su vocación durante 28 años en México, donde trabajó en colegios en diferentes zonas de su capital. Actualmente reside en Roma y forma parte del equipo de la Secretaría General de Consagradas del Regnum Christi.

Margarita dejó nuestro país en agosto de 1987 y desde entonces no ha vuelto a vivir a Chile. Extraña su familia, los fines de con los amigos, el mar y los guisos caseros. “Prefiero centrarme en disfrutar lo que tengo”, señala. Dependiendo de las circunstancias celebra fiestas patrias haciendo pan amasado o comiendo empanadas de pino. “Creo que vivir la vocación no depende del lugar donde estés sino de la convicción y amor con que lo hagas”, concluye.

Carola Miquel (Argentina)
Su cambio de colegio marcó su vida, pues Carolina conoció el Regnum Christi al ingresar a tercero básico al Cumbres, del que es exalumna. “El Regnum Christi es parte de mi vida, el lugar donde conocí a Cristo y donde me enamoré de Él. Es mi casa, mi carisma y el lugar donde Dios me hace feliz cada día”, afirma.

Carolina lleva 20 años de consagrada, el mismo tiempo que tiene viviendo en el extranjero.  A pesar del tiempo, sigue echando de menos el fuerte sentido de familia y la comida, sobre todo lo dulce, frente a lo cual enumera una larga lista que incluye torta de mil hojas y merenguitos, entre otros.

Generalmente para fiestas patrias intenta cocinar algo típico para compartir con su comunidad o “al menos comer un Sahne Nuss”. Actualmente Carolina es instructora de formación de secundaria y encargada de pastoral del colegio Oakhill, en Núñez, Buenos Aires.

Magdalena Fainé (Suiza)
Magdalena tiene 36 años de consagrada, de los cuales 33 los ha vivido fuera de Chile. Los tres años que estuvo en nuestro país fue entre 1988 y 1991, oportunidad en que hizo un apostolado. Conoció el Regnum Christi al ingresar a arquitectura en la Universidad Católica. En ese tiempo (1982) la capellanía del campus de Lo Contador era atendida por sacerdotes legionarios de Cristo. Quedó fascinada con las prédicas que daban, por lo que decidió sumarse a las actividades que realizaban con los jóvenes. Así llegó a la casa ubicada en la avenida Suecia para participar en Reino. “El Regnum Christi es mi familia espiritual, un lugar donde he aprendido a dar y recibir. Es una porción de la Iglesia que construyo con muchas hermanas y hermanos para, juntos, hacer presente el Reino y llevarlo a muchos más corazones”, señala.

Actualmente está cerrando una etapa de 10 años sirviendo en la formación inicial de las consagradas en el candidatado, que es el período de noviciado. “Me tocó iniciar este camino nuevo de formación en EEUU, dos años en Greenville, Rhode Island, y después ocho años en Monterrey, México”, explica. Pronto se trasladará a su siguiente apostolado, la Academia Le Châtelard, en Suiza.

Para fiestas patrias Magdalena saca una banderita de su pieza y la lleva al comedor, donde explica algunas tradiciones chilenas. Incluso ha intentado, en más de una ocasión, a enseñar a bailar cueca. En algunas oportunidades la han sorprendido con alguna receta chilena, o ella misma ha preparado un pastel de choclo o una torta de milhojas con manjar. “Lo que más echo de menos siempre es la familia, pero gracias a Dios hoy en día hay más medios para mantener un contacto cercano. Y muchas veces echo de menos escuchar música chilena con gente a quien le guste tanto como a mí, ¡y comerme unos buenos platos de la sencilla y rica comida de Chile!”.